Abuso sexual infantil. ¿Cómo prevenirlo?

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Sí, da un susto enorme pensar en la posibilidad de que nuestro hijo o hija pase por una situación de este tipo… pero más allá del temor y de aceptar que no todo está en nuestras manos, hay algunos factores preventivos que sí lo están y en los cuales me quiero detener hoy, pues es clave conversarlos en familia y ver cómo abordar el tema.

1) Es importante que nuestros hijos tengan claridad sobre cuáles son sus zonas corporales íntimas y que nadie tiene derecho a tocarlas (excepto sus padres o algún familiar o persona cercana específica para ayudarlos a asearse cuando son más pequeñitos, no cualquiera). Una manera simple de que los niños entiendan ésta idea es referirles, por ejemplo, que sus partes íntimas son las que son tapadas por un traje de baño.

2) Si alguna persona toca su cuerpo de una manera que los incomode (aunque no sea en sus zonas íntimas), deben decirle que no lo haga o alejarse, e informar de lo ocurrido a sus padres o a algún adulto de confianza. Muchos abusos comienzan con cariños en el pelo, la espalda, con un adulto que tiende a sentar en sus piernas a un niño o alguna proximidad física que va haciendo cada vez más difícil que el niño establezca límites respecto de su cuerpo. Es por eso que la incomodidad puede ser una señal que nos ayude a prevenir.

Existen otras situaciones donde la confianza con el abusador es tal, que no hay incomodidad hasta ya establecida la situación de abuso, pero en el caso que exista, es de considerar, pues es importante tener claro que ninguna persona debe aceptar o tolerar un contacto físico que la incomode, aunque éste no se convierta en abuso y haya sido con buena intención, si no queremos que alguien nos toque, debemos poner límites.

3) Ninguna persona debe obligarlos a hacer con su cuerpo algo que ellos no quieran o les incomode. Si tienen dudas sobre si es correcto o no algún tipo de comportamiento, es mejor que no lo hagan y pregunten a sus padres o algún adulto de confianza primero. Tampoco nadie puede obligarlos a desnudarse, grabarlos ni fotografiarlos en situaciones corporales incómodas y que les merezcan dudas.

4) Nunca deben mentir a sus padres ni ocultar informaciones de este tipo, aunque los amenacen o inciten a hacerlo, engañándolos con que su familia “sufrirá las consecuencias” o “que ellos si hablan serán los responsables de destruir las relaciones”. Los niños deben sentir que sus padres pueden protegerse no sólo a sí mismos como adultos, sino también protegerlos a ellos.

5) Considerando que la gran mayoría de los abusos sexuales se producen por algún familiar o alguien cercano (y con acceso a nuestra confianza y la de nuestros hijos), es clave creer en los pequeños relatos que pueden esbozar nuestros pequeños y tomar medidas al respecto, no exponerlos a riesgos innecesarios y estar atentos a señales de que algo les pueda estar pasando: resistencia repentina a ir a ciertos lugares o compartir con algunas personas, cambios conductuales o emocionales.

6) Es fundamental que tengan un nivel de confianza suficiente con sus padres o adultos cercanos, para poder comunicarles lo que les ocurre sin temor a que los vayan a retar o juzgar, pese a la vergüenza o culpa que erradamente puedan sentir.

La confianza y la comunicación abierta con nuestros hijos se construye día a día, es esencial ofrecer un tiempo para escuchar lo que les ha ocurrido en su día (tanto lo bueno como lo difícil, más allá de la nota que se sacó en el colegio o si se comió toda la comida), interesarse por sus vivencias y contarles algunas de las nuestras.

Por último, es de mencionar que el abuso sexual infantil, si bien puede ser un evento traumático y difícil, no sólo para quien lo sufre, sino para toda la familia, es posible de reparar… la clave es tomar las medidas adecuadas, buscar ayuda y orientación si se necesita, entregar apoyo, cuidado, amor, credibilidad, proteger a nuestros hijos y resguardarlos de nuevos abusos.

Si bien existen personas que pueden dañarnos, el mundo está lleno de otras personas en que sí podemos confiar, tomar esta experiencia como algo específico que sucedió y no ver a nuestro hijo como una víctima que estará determinada de por vida por esto, es una actitud que puede hacer un cambio radical en cómo nuestro hijo o hija irá configurando su identidad y el modo de relacionarse con otros a futuro.

Mónica Andrea López Hernando
Psicóloga Clínica. Terapeuta Familiar y de Pareja Acreditada. Diplomada en Psicología Positiva. Educadora certificada en Masaje Infantil. Directora de la Sociedad Chilena de Psicología Clínica.
Contacto: 8.2484614, www.sanarte.cl, www.masajeinfantil.cl

En Twitter: @sanarte_cl (http://twitter.com/#!/sanarte_cl)

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3 Comentarios en “Abuso sexual infantil. ¿Cómo prevenirlo?”

  1. Últimamente se ha hablado mucho del abuso infantil y es un tema que atemoriza y preocupa a los padres.
    Excelentes puntos a tratar con los pequeños.
    Saludos

  2. QUE HACER O COMO ACTUAR CON UN NIÑO QUE HA ABUSADO DE OTRO NIÑO SEXUALMENTE

  3. Hola Rubén, muchas veces los niños muy pequeños no diferencian qué es un abuso y qué no, ni siquiera se enteran cuando a veces se comportan de formas que no son adecuadas, es importante enseñarles, conversarles no sólo de la importancia de cuidar su cuerpo sino también de respetar el de otros. Todo depende de la edad del niño, características del abuso, entre otros factores que influyen. De todos modos, la comunicación y la confianza con los padres son claves.

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