Levantadas matutinas
Biip, biip, biiip suena la alarma, 7 am… tengo sueño, 5 minutitos más… Biip, biip, biiip, ok, ok, me levanto, parto a la ducha, me visto, comienzo a despertar a mis hijos: “vamos, vamos, arriba que se hace tarde !!”, preparo el desayuno, grito desde la cocina “Benjaaa, Antoniaaaa, vengan a desayunar que se enfría la leche!!”, tragamos el pan rápidamente, mientras peino a mi hija, meto sus colaciones en la mochila, corro para ver que no se quede nada, partimos al colegio y al trabajo, nos despedimos con un beso apurado y al sentarnos en nuestras respectivas sillas del aula y la oficina, podemos recién respirar y empezar la siguiente etapa del día… uff… aunque sea bastante común, ¿creen que el apuro, la presión y el nerviosismo sean buenos aliados para empezar un día?
Cada persona tiene sus propios ritmos personales, algunos funcionan mejor en las mañanas y otros por las tardes, a algunos les cuesta más levantarse que a otros, pero concordemos en que levantarnos acelerados y entre gritos, puede ser mucho más estresante que hacerlo en un ambiente de cariño y respeto, donde a cada uno se le da su tiempo para despertar, entendiendo que si alguien necesita más tiempo para activarse, entonces la estrategia puede ser acostarse y levantarse más temprano. Así, con calma podrá pasarse poco a poco del relajo del sueño al funcionamiento cotidiano, sin presiones por seguir el ritmo más rápido de los otros, sino que acogiendo esta diferencia y buscando formas para que no interfiera con la rutina de los demás.
Por otra parte, para que levantarse no sea una carrera a toda velocidad, es clave no dejar cosas para última hora. Dejar la mochila lista en la noche, la ropa que nos pondremos o todo lo que necesitemos en orden, ayudará a que la mañana no se transforme en un momento donde tengo que hacer mil cosas, me gano retos por atrasar a los demás o me siento acelerado y preocupado porque no encuentro algo importante que debo llevar, pierdo tiempo en decidir qué ropa ponerme, entre otros imprevistos que hacen que mi día empiece “con el pie izquierdo”.
Qué distinto sería si nos diésemos el tiempo de despertar nosotros y a nuestros hijos de una manera relajada, tranquila, regaloneada, transmitiéndoles ánimo para enfrentar el nuevo día, con un buen desayuno conversado, reposado y rico que nos de energía física y psicológica para enfrentar los desafíos y actividades que tendrá cada uno, podamos salir del piloto automático y mirarlos, sonreírles, despedirlos con un abrazo gigante y un gruñido de oso que les hace cosquillas para disfrutar de sus risas. Aunque esto implique levantarse 20 minutos antes, vale la pena intentarlo pues de seguro beneficiará a toda la familia y entre todos podrán comenzar a construir un buen día, transformando las mañanas en una experiencia que los nutra de afecto y energía positiva.
Mónica Andrea López Hernando
Psicóloga Clínica. Terapeuta Familiar y de Pareja acreditada. Diplomada en Psicología Positiva. Educadora en Masaje Infantil. Directora de la Sociedad Chilena de Psicología Clínica. Contacto: 8.2484614, www.sanarte.cl, www.masajeinfantil.cl.
En Twitter: @sanarte_cl (http://twitter.com/#!/sanarte_cl)






Que lindo que asi fuese!!!! me senti identificada con las primeras lineas.
Pero creo que tienes razon , que mejor que levantarse en un ambiente mas tranquilo, que te llene de energias para enfrentar el dia que aveces viene lleno de desafios y dificultades.
Intentare levantarme mas temprano, aunque debo reconocer que me suena el despertador y sufro, luego miro por la ventana y todo completamente de noche, aun las luces de la calle encendidas… me dan unas ganas incontrolables de volver a la camita y dormir unos 5 minutitos mas jajajajaj.
Cariños , me encanto tu post!
Gracias por tu comentario y ánimooooo!!!, que unos 15 minutitos menos de sueño pueden darte mucho más descanso y energía para empezar el día, si los aprovechas para compartir tranquila y sin estresarse tanto. Por último, el fin de semana nos desquitamos con una siestecita regaloneada !!!
cariños !!